Los contenidos audiovisuales son una alternativa informativa que acentúa paulatinamente su presencia en los diversos soportes tecnológicos. Sin embargo, medios tradicionales en medio de sus experimentos sostienen una postura rígida, sin vislumbrar un panorama vasto y enriquecedor que ofrece el recurso multimedia.
Dicho componente, continua en expectativa de ser explotado convenientemente para configurar su potencial, en aquellos medios que transitan por un terreno de convergencia sin metas definidas.
La sociedad red, como fuente de consumo ilimitado de información, transforma incesantemente su demanda comunicacional. El usuario digital con su socio tecnológico, llámese (Tablet, dispositivo móvil, notebook, ordenador, entre otros) identifica y selecciona los productos informativos de interés.
La ciberciudadanía ha interiorizado una nueva modalidad de lectura, focalizada en lo breve y audiovisual. Las Tecnologías de Información y Comunicación ( TIC) son un factor clave de la sociedad del siglo XXI, donde el consumo de información desde su gestación, distribución y manipulación forman parte fundamental de las actividades económicas y culturales.
En consecuencia, se han generado cambios radicales en diversos ámbitos, incluyendo el periodístico, el cual ha dado un paso gigantesco hacia la creatividad e innovación en mercados globales cada vez más competitivos, valiéndose de herramientas como la computadora, Internet y la World Wide Web (WWW), cuyo uso promueve un intercambio comunicativo interactivo, multimedia, hipertextual y semántico, ostenta Carrillo (2015).
Estas herramientas han tomado el control del flujo operacional en la planificación, administración y publicación de los contenidos divulgados específicamente en los espacios web.
Contenido adecuado a la ciberciudadanía
Así, en estos tiempos “digitalizados”, la comunicación circula por un cambio notable en la producción de la pieza informativa presentada al usuario digital. Por ello, la transformación digital masiva de medios tradicionales es evidente, pero según Nafría (2017) el camino es largo y complejo, en la búsqueda de adaptar su modelo comunicacional a panoramas multidimensionales que sostienen una evolución constante; por lo que, si algún medio se encuentra todavía en fase inicial, debe abocarse de manera inmediata a actualizarse.
De hecho, Jódar (2019) destaca que los cibermedios en su mayoría, aún publican contenidos enfocados en el texto:
Con el objeto de alcanzar una mayor producción informativa manteniendo un uso racional de los recursos, los medios enocasiones utilizan recursos audiovisuales de menor entidad como vídeos editados únicamente a partir de planos únicamente con sonido ambiente (colas), enlace a contenidos en YouTube, grabaciones domésticas realizadas con smartphones e incluso la inserción de un mismo vídeo repetido en varias noticias vinculadas con un hecho informativo (p. 74).
Básicamente la cápsula multimedia constituye la creación de mensajes en formato audiovisual, utilizado como recurso mediático, distribuidos en la web y/o móvil con períodos de duración breves sobre acontecimientos puntuales para captar la atención de los usuarios.
Borges (2013) detalla que la cápsula multimedia implica el conjunto de audios y videos realizada para exponer contenidos diversos con diferentes tipos de variedad y própositos.
Se trata de piezas de alta calidad que tienen una duración que supera los dos minutos y que, por tanto, se alejan del concepto de vídeo informativo televisivo tradicional, puesto que la flexibilidad en cuanto a plazos y emplazamiento de Internet permiten ofrecer nuevos tipos de noticias (p. 12).
Daniel Badenes
(2017)


